Capítulo 38. ¡Jamás la obligaría!
La llegada de Carolina y Sebastián, a la ciudad, alegraron a Augusto, este sería el perfecto distractor para olvidarse un poco de lo que Valentina no quería decirle. Los recibió en su casa, ellos notaron la ausencia de Susan y de Esmeralda.
- Han pasado muchas cosas, desde la última vez que estuvieron en la ciudad. - dijo Augusto, mientras cenaba con sus hijos.
- ¡Esta casa se siente vacía sin las risas de Susan y los regaños de la abuela!- Dijo Carolina.
- ¡Susan y mi madre,