Cap:18. Miedo.
──Llamen a una ambulancia. ¡Deprisa!.
──¡Oh Dios!. Esta sangrando mucho.
──Es tan lamentable, es solo un niño.
Eran algunos de los murmullos que se oían alrededor de una consternada Isabella. La cual se encontraba en un estado de shock después de presenciar cómo su amado sol, él cual había soltado su mano en una de sus rabietas para posteriormente salir corriendo, fue golpeado por un vehículo que salió de la nada.
¿Como habían llegado a este punto?.
¿Por qué su hijo tenía que sufrir por la