La morena contó todo lo sucedido, todos ya lo sabian menos yo; miré a Damián y el me dió una sonrisa por otro lado estaba el maldito de Kadul mirandome fijamente con su habano en la boca.
_KADUL: Estamos a mano muchacho, he saldado mi deuda contigo_ Bufó y luego se retiró del lugar no sin antes añadir_ ¡Ah! pero si quieres trabajar para mí, ya sabes como encontrarme.
_DAMIÁN: Los dejaré solos, seguramente tienen muchas cosas de que hablar_ Dijo levantándose, solo quedamos los dos sentados mir