La melodía del corazón. Capítulo 13: Un hombre dispuesto a todo.
Decir que Carter condujo a toda velocidad, era quedarse corto, un trayecto que se hacía normalmente en media hora, él lo hizo en diez minutos.
Cuando llegaron escucharon el chirrido ruidoso de la sirena de la ambulancia que llenaba el aire, golpeando sus tímpanos con promesas de tragedias no contadas.
Se bajaron con grandes zancadas, corriendo hacia los almacenes con una velocidad sorprendente, mientras el miedo atenazaba sus corazones, al mismo tiempo que suplicaban en su interior que no se