SEBASTIÁN
El silencio tras la historia de mi padre fue más denso que cualquier cosa que hubiera experimentado, y por un instante, ni siquiera encontré las palabras adecuadas para responder a todo lo que acababa de escuchar. Sentía una opresión en el pecho y mis pensamientos iban en direcciones distintas, intentando conectar piezas que antes no tenían sentido.
Mi padre se removió repentinamente en su asiento, su expresión se tornó seria de nuevo, como si algo acabara de surgirle, e inmediatament