“Toda mentira tiene su castigo sobre todo cuando afecta la vida de los demás”
Está aquí, Thomas está aquí, frente a mi puerta con detalles por una supuesta gripe que no existe, a punto de descubrir a mis dos hermosos tesoros que llevan su sangre.
¡Demonios! ¿Cómo pasó esto?
—Valeria, ¿me vas a dejar pasar o no? —dijo.
No puedo correrlo, tampoco dejarlo pasar. ¡Rayos! No sé qué hacer.
—Bien, pero dame un minuto para poner la casa decente.
Cerré la puerta de golpe y mis dos retoños me miraron des