“Un pasado que golpea y te cambia la vida”
Thomas
Siento un par de palmadas en mi cara que me hacen medio abrir los ojos, y veo a un niño a mi lado con su ceño fruncido. Cierro los ojos y los vuelvo a abrir y no hay nadie.
—Dios, estaba soñando o teniendo alucinaciones.
Termino de despertarme con una felicidad increíble, tener a Valeria en mis brazos, plena y rozagante. Extrañaba verla así, relajada, usándome como almohada.
Le doy un beso en la frente y se remueve en la cama dá