“El deseo de algo perdido es el tesoro de otro"
Después de dos horas, una cena hecha por Thomas y un millón de ideas para el cierre. Creo que me sentía lista para enfrentar mañana a ese par de desgraciados hasta que vi la cara de Thomas y sé que algo le molestaba.
─Dime lo que no quieres decirme —digo mirándolo a los ojos.
─No quiero interferir en tu trabajo, mucho menos en el caso.
─Pero… ─Frunce el ceño. —Ya estás involucrado en el tema, incluso antes que yo; por lo tanto, dime qué te molest