CAPÍTULO SIETE Y SIETE: JUNTOS
Era demasiado tarde, no entendía por que Maria Eugenia estaba sentada en la sala a esa hora. Hacia demasiado frio esa noche y lo hacía más en esa parte de la casa.
Yahir bajó en silencio las escaleras y en el momento en el que por fin pudo estar frente a ella se podía ver claramente su cansancio, sus ojos estaban a punto de cerrarse, sus ojeras eran visibles, cada segundo que pasaba su cuerpo le exigía dormir. Billy estaba a su lado durmiendo, pero aun teniendo