CAPÍTULO DIECISÉIS: AÚN MÁS INTELIGENTE
Suspirando un poco, Yahir entró en la casa de su abuelo, donde su primo debía de estarlo esperando o de lo contario, no iba a saber qué hacer. Y justo como Rodrigo lo había planeado, ahí estaba ya sentado, esperando por su primo. Pero no solo estaba él sino también, su abuelo.
La impresión fue tanta que por un momento no supo que hacer. Entre todas las cosas que hubiera estado esperando, eso. Su abuelo estando ya ahí.
— ¡Yahir, Yahir, llegaste! —Dijo Rod