Varios empleados que irrumpen alarmados en el estudio, observan a Vanesa en el suelo, intentando recomponerse del susto, y a Jazmine que deja caer el arma, por un fuerte dolor que aqueja su cabeza.
—¿Qué creen que hacen allí parados imbéciles? ¡Ayúdenme! —Les ordena, agarrando fuertemente su cabeza.
De inmediato, se acercan intentando coger a la mujer que no lo permite. —No sean ineptos... Tráiganme algo para el dolor de cabeza. ¡No lo soporto! —Grita la mujer que observa a Vanesa, y por unos