Mundo ficciónIniciar sesiónNo la quiero involucrada en eso, ya es suficiente con que este conmigo, beso sus labios una vez más y se separa de mí. Le guiño un ojo y antes de que se aleje de mí, tiro de ella y la envuelvo en mis brazos y vuelvo a besarla. No me canso de hacerlo, sus labios son como una adicción para mí, son suaves, dulces, tiernos y pueden hacerme perder el sentido en cuestión de segundos.
– ¿dormiste bien? – pregunto pegado a sus







