Lucciano arregló su ropa y ayudó a Luggina a vestirse. El tiempo de estar en el aire se terminaba.
Acarició sus mejillas y besó sus labios
— Fue mejor que el sueño. — Susurró sobre sus labios.
— Ya lo creo profesor.
Bajaron del globo y el cielo se abrió en una fuerte lluvia.
Corrieron al auto y salieron para ir al IMPERIAL CLUB.
Luggina entró a su parqueadero privado, subieron al ascensor para llegar al piso exclusiva mente de ella, ella miró todo impecable, como si estuviera ella presente.
— T