PUNTO DE VISTA DE FAYE
"Papá, ¿ha venido alguien?"
La campanilla sobre la puerta del restaurante apenas había terminado de sonar cuando llegué a su lado.
Mi padre levantó la vista desde detrás del mostrador, sobresaltado.
"¿Faye? ¿Qué pasa?"
Ignoré su pregunta y crucé el salón en segundos.
"¿Ha venido alguien? ¿Hombres extraños? ¿Alguien haciendo preguntas?"
Me miró parpadeando. "¿Qué?"
"Por favor, papá. Solo dímelo."
Rodeó el mostrador despacio, estudiando mi rostro. "Estás pálida. Siéntate."