-Hijo, ¿Que hacías?-escuche la voz de su amada madre.
-Emm, estaba un poco ocupado.
-¿Cómo has pasado campeón?-preguntó su padre.
Tenía tanta vergüenza de que ellos me vieran con este suertes por ello decidí correr al baño.
Me mire al espejo y estaba toda desgreñada con el cabello hecho un desastre y lo más sobresaliente de todo es el tremendo suéter de Tayyar.
¿Y ahora qué hago?
Tayyar.
-Hijo, huele muy bien aquí-mi madre se asoma a la cocina.
-Si, estoy haciendo algo rico para ustedes-¿Dónde