-Hijo iré afuera a tomar una cerveza¿Vienes?-Invita el señor Yusuf. Pero Tayyar negó.
-No padre, me quedaré con mi esposa e hija.
-De acuerdo-Salió al mismo tiempo que cantaba una melodía.
-Dilara, muchas gracias por regalarme esta hermosa bebé-Me sonríe, nunca antes lo había visto así de feliz.
-Ay mi pedacito de corazón, yo te agradezco más a ti.
Una lágrima escapa de los ojos de tayyar, y ese acto hizo que mi piel se encogiera.
Es lo más sagrado que ha quedado en mi mente y corazón, ya somos