Ya es de día, no recuerdo en qué hora me dormí anoche, pero lo que sí recuerdo es que dejé un beso en los hermosos cachetes de mi jefe.
Miro el reloj y son las 3:30 de la madrugada afortunadamente el señor sale a las 5 a trotar, lo que quiere decir que tengo media hora más, ¡No! a las cuatro tengo que preparar su ducha caliente, lo estaba olvidando.
Me pongo mis zapatos y me dirijo al baño, eso sí antes de entrar tocó, porque yo sí soy una persona educada, no como otros burros .
Al ver que n