272. UN PODEROSO REY
NARRADORA
Atravesó sus fauces abiertas y el cráneo, dejando reflejada en su cara esa expresión horrorizada y asombrada.
Sus garras abrieron la garganta de Loki, a punto de acabar con él, pero la letalidad de su ataque se perdió de repente.
Su cabeza fue atravesada con la misma arma que trajo a la arena.
Cegado por la ira, Loki no se detuvo ahí.
Lo pateó con todas sus fuerzas y sacó de nuevo la lanza mortal.
La madera se rompió, pero eso no impidió que siguiera clavando la punta una y otra