157. MI DESCARADO Y PERVERSO PRÍNCIPE
NARRATOR
Su boca asaltó los delicados labios que solo él había profanado.
Los chupó con sonidos húmedos y morbosos que se unían a los chapoteos morbosos dentro de su bóxer, donde la mano de Kiara ya estaba entumecida, pero sus dedos se seguían aferrando a estimularlo.
Sshhh, joder… que le estaba clavando todas las garras.
Nunca había tenido una paja de una loba, no le atraía esa raza y era la masturbación más torpe que le habían hecho… pero no podía parar.
Su pene temblaba bajo esas caricias in