Mundo de ficçãoIniciar sessão—Déjame verlas —pidió Alessandro.
Estaba sobre mí, me encontraba acostada en su cama y sus manos ya estaban subiendo mi vestido azul.
—No… son muy feas —dije con mucha timidez.
—Eso lo diré yo —insistió y siguió subiendo mi vestido.
—¡Ale, no! —chillé y comenzamos a forcejear, pero al final cedí y él me alzó el vestido, logrando ver las







