Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro está esperando en la entrada de mi casa, sentado en los escalones de la terraza. Al ver que aparco el auto, se levanta de un salto.
—¿Qué haces aquí? —espeto al salir del carro.
—Cielos, Pen, ¿por qué no respondías mis llamadas? —gruñe.
—Estaba ocupada, no me gusta tomar el celular mientras trabajo —digo mientras abro la puerta.
—¿Y por qué s&i







