Arielle
Abrí mi boca totalmente hipnotizada por sus labios, dejando volar lo que había pasado hace unos días y olvidando que nos encontrábamos en las escaleras del hospital. Envolví mis manos en su cuello y lo acerqué gimiendo por su lengua, que asaltaba mi boca con intensidad.
Sus manos bajaron a mi trasero, apretando y acercándome a su cuerpo, sintiendo cada músculo bajo su ropa y su parte baja comenzar a hincharse.
Me alejé para respirar un segundo, abrí mis ojos y los fijé en los suyos volv