David
Desperté por el fuerte latido en mi cabeza que estaba matándome.
-¿Qué demonios? -murmuré llevando mi mano a donde dolía.
Sentí tela en mi cabeza y fruncí el ceño intentando enfocar mis ojos. Parpadeé confundido al verme en una habitación de hospital, con bata, algo en mi cabeza y una vía.
-¿Cómo llegué aquí?
-Al fin.
Mi hermano, a unos metros sonreía con alivio en su rostro. Se levantó de su asiento y se acercó hasta quedar a mi lado.
-¿Te sientes bien? -preguntó con evidente alivio.
-¿Q