Los días mejoraron y Brandon me saludaba, era cordial y debía decir que los ánimos se habían calmado sustancialmente. Él no volvió a hacer propuestas de salir ni a acercarse a mí de otra manera más que meramente profesional así que yo estaba de verdad contenta.
Más bien lo veía con mayor frecuencia en temas relacionados con la boda de Annie, y menos en la oficina. Creo que realmente tenía mucho trabajo que hacer y se le había olvidado la obsesión con este pequeño departamento que incluía una d