Mundo ficciónIniciar sesiónMi papá se abalanzó sobre Aiden dispuesto a golpearlo, pero por alguna razón se quedó con el puño en el aire.
—Basta, papá, por favor.
—¿Este tipo te obligó a esto?
Sentía mi entrepierna resbaladiza y era muy incómodo.
—No. Solo pasó.
—Llamaré a la policía. Te va a tocar dar la cara. Mi hija es una niña y tú acabas de ensuciarla.
—Nos ensuciamos los dos. ¿A poco no ves lo sudado que también estoy?
—¿Todavía tienes el descaro de burlarte?







