Mundo ficciónIniciar sesiónSu silencio lo hacía mucho más inquietante.
—¡¿Por qué callas, maldito cobarde?!
—Porque decirte que no lo hice no va a hacerte cambiar de opinión, ¿o sí?
—¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué te empeñas en quitarme todo? Debes estar muy feliz por dentro viendo tu obra, ¿verdad? ¿Mandaste a esos empleados tuyos para hacer creer que se quitaron la vida y as&ia







