Llegaron al restaurante pocos minutos después. Un elegante edificio de piedra iluminado por cálidas luces daba la bienvenida a los clientes. Grandes ventanales dejaban ver el refinado interior, donde enormes lámparas de cristal colgaban del techo y un cuarteto de cuerdas interpretaba una suave melodía que llenaba el ambiente de elegancia.
Noah descendió primero del automóvil y rodeó el vehículo para abrirle personalmente la puerta a Olivia. Extendió la mano con una pequeña sonrisa y ella la tom