CAPÍTULO 6.
Sky no tuvo timidez a la hora de quitarle por encima de la cabeza la ropa a Sam. Ni Sam tuvo pudor de quitarle la enorme playera que tenía ella, dejándola únicamente en bragas y calcetines.
Sus pechos, cálidos, recibieron a Sam como aquel que muere de hambre y sólo desea comer el manjar que tiene encima de él.
Sky gime en cuanto él caza con su boca uno de sus pezones. Ella hunde sus finos dedos en su cabello, los cuales enredó hasta tirar de él. Sam soltó un gruñido de lo más profun