CAPÍTULO 14.
Una hora y media antes…
Camino hacia el bar con cierto nerviosismo. Otros colegas de mi jefe caminan a la par mia y una vez que llegamos, se reserva la mejor mesa de todas que está ubicada en el segundo piso.
Más que un bar de mala muerte, es todo lo contrario.
No pude evitar sentirme un poco intimidada. Antes de ingresar pude ver desde afuera el interior del local a través de las grandes ventanas de vidrio que rodeaban la entrada. En su interior, el ambiente estaba iluminado con u