Mundo ficciónIniciar sesiónAdriano sonrió internamente mientras miraba a los gemelos. Leonardo y Valentino habían llegado hace poco a su oficina y aunque no habían dicho nada aún, se hacía una idea del motivo que los había llevado hasta allí.
Había pasado tres días desde que Vanessa y él habían regresado de la casa de sus padres. Las cosas parecían estar marchando bien. Nunca hubiera pensado que estar casado tenía algunas ventajas. Sabía que no duraría para siempre, así que disfrutaría mientras podía.
V







