Punto de vista de Lucas
Estaba de rodillas frente a mí, exactamente donde yo la quería. La silla se sentía dura bajo mi culo, el cuero se pegaba a mi piel porque la habitación estaba caliente y cargada con el olor a lluvia, humo y su excitación.
Isabella. Mi pequeña princesa. El disfraz de enfermera se le pegaba como una segunda piel: una falda diminuta que apenas le cubría el culo, medias blancas que subían hasta lo alto de sus muslos y una blusa tan ajustada que sus pezones se marcaban como s