Punto de vista de Isabella
No me moví del sitio, incluso después de que me dejara con esa sombra de amenaza flotando en el aire. Mi pulso seguía latiendo con fuerza, cada nervio gritándome que algo peligroso acababa de rozarme.
Debería haber corrido en el momento en que su presencia desapareció por las escaleras, pero en lugar de eso, me quedé allí, con los tacones clavándose ligeramente en el mármol pulido, consciente de cada gota de lluvia que caía afuera.
Un suave clic de la puerta me hizo g