Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche volvimos a casa con su semen todavía entre mis muslos, mientras las luces de la ciudad pasaban borrosas por las ventanillas. Esa grabación seguía sin reproducirse en mis mensajes, quemándome el teléfono.
Me quité los tacones en cuanto se abrieron las puertas del ascensor, dejándolos tirados en medio del pasillo como siempre hago cuando estoy nerviosa. Damien los recogió sin decir nada y los colocó or







