Cap. 39.2
Darién baja los escalones a grandes y precisos saltos llegando rápidamente a la base. Con la mirada fija en Sebas como una presa, calcula, considerando si matarlo o llevar su cabeza de regalo a su presuntuosa reina, quizás llevar su cabeza sería suficiente, Sebas se topa con una gran puerta de piedra, por más que trató de empujarla ésta no cedió en lo más mínimo, usando a Renata como escudo… ─ ¡No te acerques o le corto el cuello! ─ Hazlo, es humana ─. Renata no podía creer lo que escuchaba, Dar