Cap. 40.1
De regreso a su oficina, Lenaya terminaba de examinar el documento, frotando la pluma entre sus dedos, todo llevaba a que la gente del cielo, el concilio, cumplirían su palabra, pero tal vez se arrepentirían al saber que uno de los suyos contraería nupcias con una Succubus, y no cualquier Succubus, era la reina de todas ellas. ─ ¿Vas a firmar o te quedaras viendo el papel por lo que queda de eternidad? ─. Preguntó Mónica estudiando otros documentos.
─ Me resulta casi imposible de cree