Cap. 30.1
Dos días, dos días habían pasado, Lenaya aun enseñándole a Mónica, contándole, demostrando la verdad de lo que había ocurrido, por fin Lenaya abre los ojos con mucho cuidado, lentamente quita las manos de las sienes de Mónica. ─ Vamos ─. Instó en un susurro. ─ Vamos ─. Instó con más firmeza, pero Mónica no respondía. ─ Vamos ─. Suplicó. ─ Por favor ─. Fue su última palabra con labios temblorosos, los parpados de Mónica comenzaron a moverse como mariposas queriendo emprender vuelo, Lenaya n