Cap. 30.2
─ ¿No sabías que estaban en Nueva Zelanda?, y aun así hiciste joyas de sumisión idénticos ─. Solo era cuestión de latidos para que Rosa interviniera. ─ Déjala en paz ─. El Nefilim posa sus ojos en ella, Elenya abre los ojos como platos, ¿acaso es tan estúpida para desafiarlo?
─ Solo quiero terminar con todo esto y, y saber si en verdad Lenaya marcó a mi hermana para que se fijara en ti, con respecto a Nueva Zelanda, es verdad, ella sabía que estaba allá porque me estaba buscando para