Cap. 26.2
─ Escúchame por favor, solo… presta atención, por ahora no puedo explicarlo todo…─ No puede ser…─ Mónica escúchame ─ Tu, yo… jugaba contigo… en Florencia ─. Mónica desviaba su mirada a todas partes, pero a ningún lugar a la vez, como si miles de imágenes pasaran delante de ella, su respiración pesada y acelerada crecía conforme esas imágenes avanzaban, razón suficiente para que Lenaya se preocupara. ─ Mónica, estás híper ventilando ─. Decía tendiendo una mano con cautela hacia su hermana.