Cap. 13.2
Las tres jóvenes salen del recinto en silencio, Adara se detiene un momento a meditar lo acontecido, colocando sus manos en sus pequeñas caderas como toda una mujer adulta, tomó una bocanada de aire para decir: ─ Creo que estuvo bien ─ ¿Bien? ─. La sangre bullía a millón por las venas de Steffany, ¿en qué lío la había metido. ─ ¡¿Bien?! ─ Steffany, cálmate ─ ¡Tienes un mes!, sencillamente por mi culpa, y por tu estupidez, vas a reprobar ─ Steffany, solo respira ─ No. Esto simplemente fue u