Capítulo 24.
-En mi defensa diré que jamás has creído en mi. -Oliver era determinante.
-Y en la mía diré que no sé qué puñetas haces aquí, Oliver. -Brianda estaba más que molesta- En ningún momento pedí que se te avisara de nada... Y no creo en ti porque desde que te conozco me has estado mintiendo, y no me refiero al pasado que no recuerdo, sino al presente. -la ira dominaba en ese momento a la joven.
Media hora antes...
Un año había transcurrido desde aquel día en que se marchó de la casa de Oliver, al