Mundo ficciónIniciar sesiónAquella noche Brianda soñó con Oliver. No podía decir muy bien en qué lugar se encontraban, puesto que no le sonaba de nada. Pero, ¿a quién no le gusta estar en medio de la naturaleza?, y más si es con el amor de su vida.
Oliver había preparado un picnic. Era un lugar precioso, rodeado de verdes árboles. Había unas amapolas rojas, que por alguna razón le encantaban. Delante suya, en el suelo, había la típica manta en el suelo, con la cesta y unas flores. Una sonrisa se dibujó







