Carla se mordía las uñas mientras veía a su mejor amiga dar vueltas en la habitación y apoyar la frente en la puerta de su baño. La ansiedad, el miedo y los nervios la tenía hecha pánico y a punto de volarse la cabeza.
Llevaba dando vueltas con una ansiedad crónica por más de veinte minutos, indecisa de entrar de nuevo al baño, negándose a que estuviera pasando una situación de esas justo en ese punto de su vida.
—¡Esta angustia va a matarme, Nancy! —exclamó la rubia, poniéndose de pie de un s