Capítulo 68: El amanecer de la esperanza.
Lucius Holdings.
El amanecer hoy parecía mucho más brillante, a pesar de no haber dormido una m****a, estaba radiante de felicidad ¿Y cómo no estarlo? Luciana por fin estaba donde pertenecía y aunque aún nos quedaba un enorme camino por delante, no podía evitar sentirme tremendamente positivo. Ella era mi hermana y al igual que yo debía sentir el llamado de la sangre ¿no? Al menos eso esperaba que sintiera y no el llamado de su ira a dejar un puñetazo sobre mi nariz. El último golpe aun dolía y