Capítulo 51: En la oscuridad.
Sharon Foster.
Desde que Adrián se había largado quién sabe a dónde, habían pasado al menos unas 3 horas, horas en las que por alguna razón que aún no lograba comprender, había permanecido en el área médica de la compañía la cual ni siquiera sabía que existía hasta ahora.
Andruw me había arrastrado hasta aquí sin poder negarme, alegando que, por órdenes de su primo; debía realizar chequeos médicos a todo el personal de la compañía, incluyéndome. Al principio solo me había sentado a esperar y luego por alguna razón también desconocida, había terminado anotando la lista de pacientes que lo visitaban.
Ya conocía a la señora Josefina de finanzas, una adorable mujer de unos 50 años que aseguraba que su nieto sería el candidato perfecto para una señorita bonita como yo. También conocí a Patricia, la peli teñida de recepción que tenía un ligero flechazo con Adrián y que seguramente estaría dispuesta a hacer hasta lo imposible para meterse en su cama.
Así una cantidad inmensurable de emplead