Capítulo 50: Las dos caras de la moneda.
Lucius Holdings.
Sentí al instante como mi madre se tensaba, ambos sabíamos que una visita del Archivero solo podía significar problemas.
— Tráelo aquí — ordené de inmediato, guiado por la curiosidad mal sana de saber que carajos tenía ese hombre que decir — Rodrigo.
Le llame por su nombre cuando estaba a punto de marcharse, deteniendo sus pasos, él me miro por sobre su hombro mientras yo colocaba una de mis manos sobre la espalda baja de mi madre, haciendo presión ligeramente, incitándola a avanzar.
— Pero primero lleva a mi madre a zona segura y encárgate de que algunos de los guardias la custodien. Y, sobre todo, asegúrate de que no se crucé con el archivero — Rodrigo asintió, entendiendo de inmediato que deseaba mantener mis puntos débiles fuera del alcance de cualquiera que pudiera convertirse en una amenaza.
— Por favor venga conmigo señora — pidió con educación, apartándose de la puerta y señalando el camino de manera dramática. Para mí no pasó desapercibido el instante en que