Capítulo 36: Verdades en la cara.
Adrián Di´Marco.
Solía pensar que el cáncer no había acabado conmigo, pero si con mi capacidad de sentir con intensidad. Después de la enfermedad había comenzado a ver la vida de diferente manera, más pragmático, más intelectual. Dejando los sentimientos a un lado, sepultados en algún rincón profundo de mi ser.
Pero ahora, con Sharon revolucionando mi vida, era como si todos esos sentimientos hubiesen regresado de golpe. Como si mi corazón fuera la caja de pandora y Sharon tuviera la llave para abrirla.
Cerré los ojos respirando profundo mientras escuchaba la conversación entre Andruw y Sharon, mejor dicho, el monólogo de Andruw; porque Sharon permaneció la mayor parte del tiempo en silencio, seguramente intentando poner en orden esos pensamientos que la atormentaban.
Sentí mi corazón contraerse de forma dolorosa al ver, a través de la rendija de la puerta, como Andruw besaba la frente de Sharon. Sus labios mantuvieron el contacto con la piel de mi esposa un segundo más de lo necesari