Cap. 15 Malas decisiones
Alina tenía un problema con las manos del sujeto que la sacó a bailar y luchaba por detenerlo.
—No quiero bailar.
—Vamos, preciosa, eres divina —la besaba.
—No, no quiero, suéltame —lo empujaba ella con sus pocas fuerzas—. No me gustas.
Artem llegó y lo apartó violentamente de ella y lo tiró al suelo.
—¡Déjala en paz!
Francis se levantó de una y sacó su móvil; esto se ponía bueno.
—¡Oye, qué te sucede!
—La dama dice que no.
Alina se sentía mareada y Artem la llevaba a la mesa y ese sujeto lo aga