«Debes olvidar lo que fue, olvida tu historia con él. Aquel amor eterno que un día se juraron ha dejado de existir, no te sigas haciendo más daño al recordarlo.»
Giselle se miró con molestia frente al espejo. Estaba hecha un desastre, tenía los ojos rojos y unas ojeras del demonio, y, sobre todo, se había teñido el cabello pelirrojo en señal del duelo que estaba viviendo. Creyó que ir a la boda de su ex novio le ayudaría a entender que su historia había terminado, pero, ahora no podía dejar de