«Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, no disfrutas lo suficiente de eso hasta que te das cuenta que nunca más podrás volver a disfrutar de eso.»
James entró a la oficina de su padre, no había despertado de buen humor y, sin embargo, tuvo que ir a encontrarse con su padre en cuanto este le indicó que necesitaba hablar con él lo más pronto posible. Él no sabía que podía esperar y de igual manera, aunque no deseaba saber nada, tenía que escucharlo quisiera o no.
—Estoy aquí papá —saludó