Mundo ficciónIniciar sesiónCharlie.
Me bajé de la silla y mi mano se trasladó de su mejilla a su pecho, palpando la dureza de sus pectorales. Entonces él se detuvo.
—No… —Su respiración era tan errática como la mía —No, —Volvió a decirlo antes de levantarse y empezar a caminar hacia la salida del departamento.
No dije nada, solo lo observé marcharse







